Mamá dice que comas despacio, pero los dientes ya se resienten del frío y de la risa. Qué despacio ni qué nada, si el sol de mayo se apura por derretir todo el sabor. Podríamos escondernos a la sombra de los castaños, pero dan ganas de disfrutar de un paseo, de recrearnos hasta el agotamiento con la ciudad, de celebrar