La idea del drop reside en la travesura de los colores, el juego con la nostalgia y una acentuada superación de la sombría seriedad de la rutina adulta.
La pieza principal es la voluminosa y colorida pulsera BUBBLES de cuentas de vidrio.
Aquí la marca trabaja por primera vez con vidrio hecho a mano y, rindiéndose a una nueva estética, ofrece una docena de variaciones de la pieza.